Ante todo darte las gracias por el libro LA BODA DE ANDREA.
Un libro,si pasa fino,ya es un buen libro.Y el tuyo es de estos. Ameno,sin más pretensiones,con descripciones sencillas y alejado de barroquismos innecesarios que, generalmente,"aburren al más pintao".
De destacar la permanente alusión a la mujer colombiana, musa principal del escrito y objeto de tu (nuestro) anhelo. Esa candidez, esa ternura que, seguro, ezuman esas hembras me traslada a mis años jóvenes de romántico empedernido.Su belleza, u coquetería, su donaire...todo ello alegra,a través de tus páginas, la mediocridad gris de estas nuestras latitudes. Tú mismo lo dices: quizás la España de los 50-60 sea lo más parecido a lo que tú has vivido y tus lectores sentido. ¿O acaso hemos sido nosotros que al envejecer sólo nos queda el reclamo de la nostalgia? ¿Puede que los jóvenes catalanes,mallorquines... vivan la sensualidad y el goce como otrora nosotros?
En todo caso, gracias por abrirnos la puerta de la sonrisa y el deseo.
Luis
Gracias, Luis. Me gusta comprobar cçomo cada lector se identifica con algo específico del libro. Saludos.
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