Una altra amiga (Imma) em va comentar divendres passat que, al seu entendre, la meva manera de narrar té una qualitat per damunt de totes les altres, que és la capacitat d'atrapar al lector. Segons ella, independentment de la història que expliqui (que pot interessar més o menys) aquesta qualitat fa que el lector quedi atrapat de tal manera per la lectura que, al final, s'identifiqui amb el protagonista fins poder arribar a semblar-li que és ell/ella qui estàs protagonitza les diverses anècdotes o situacions. Recordo que li vaig contestar que a mi em sembla que el fet que els capítols siguins curts i que jo escrigui els meus llibres pensant sempre en els lector això hi fa molt. Però ella va insistir que per damunt d'aquestes explicacions hi ha que la qualitat de la pròpia narració aconsegueix atrapar qui la llegeix. Jo, per descomptat, agraeixo molt aquestes manifestacions, però alhora em plantegen un repte com a autor perquè, si per una banda vull continuar sent altament autèntic quan escric, però per altra banda he de reconèixer que m'agradaria no defraudar els lectors en les meves pròximes obres.
Traduzco:
Otra amiga (Imma) me comentó el viernes pasado que, a su juicio, mi manera de narrar tiene una cualidad por encima de todas las demás, que es la capacidad de atrapar al lector. Segun ella, independientemente de la historia que explique (que puede resultar más o menos interesante) esta cualidad ahce que el lector quede atrapado en la lectura de tal manera que, al final, se identifique con el protagonista hasta poder llegar a parecerle que es él/ella quien está protagonizando las diversas anécdotas o situaciones. Recuerdo que le contesté que me parecía que el hecho de que los capítulos sean cortos y que yo escriba siempre pensando en los lectores influía mucho. Pero ella insitió en que por encima de estas explicaciones está la de que la calidad de la propia narració consigue atrapar a quien la lee. Yo, por supuesto, agradezco mucho estas manifestaciones, pero a la vez me plantean un reto como autor poque, si por un lado quiero continuar siendo altamente auténtico cuando escribo, pero por otro tengo que reconocer que me gustaría no defraudar a los lectores en mis próximas obras.
miércoles, 12 de octubre de 2011
Sobre el poema.
Una noia em va parar dies passats per dir-me que havia llegit el llibre i que li havia agradat. Tot seguit em va manifestar que "el poema li havia tocat el cor" (recordeu que n'hi ha un de sol i qu es titula: A la deriva). Aleshores em va preguntar directament si estava escrit des de l'amor o des del desamor. Jo em vaig quedar un moment parat i li vaig contestar: Espera, espera, que m'ho de rumiar. Vaig haver de recordar el títol i el seu contingut a grans trets, i després, tot convençut, li vaig contestar: Des de l'amor. Aleshores ella va reflexionar en veu alta: Ah, és clar, quan l'escrivies potser sí que ho feies des de l'amor, però algun lector potser el llegirà des del desamor. Després d'això, va quedar que un dia em vindria a veure i que tindríem oportunitat de comentar tot això.
Una chica de me detuvo hace unos días para decirme que había leído el libro y que le había gustado. A continuaciòn me manifestó que "el poema le había llegado al corazón" (recordad que sólo hay un poema que se titula: A la deriva). En tonces me preguntó directamente si estaba escrito desde el amor o desde el desamor. Yo me quedé perplejo y le contesté: Espera, espera, que lo tengo que pensar. Recordé seguidamente el título y su contenido a grandes líneas, y le respondí: Desde el amor. Y ella añadió, reflexionando en voz alta, : Ah, claro, cuando lo escribías puede que sí lo hicieras desde el amor, pero algun lector quizás lo lea desde el desamor. Finalmente, quedó que me vendría a ver un día y que tendríamos la oportunidad de comentarlo todo.
Una noia em va parar dies passats per dir-me que havia llegit el llibre i que li havia agradat. Tot seguit em va manifestar que "el poema li havia tocat el cor" (recordeu que n'hi ha un de sol i qu es titula: A la deriva). Aleshores em va preguntar directament si estava escrit des de l'amor o des del desamor. Jo em vaig quedar un moment parat i li vaig contestar: Espera, espera, que m'ho de rumiar. Vaig haver de recordar el títol i el seu contingut a grans trets, i després, tot convençut, li vaig contestar: Des de l'amor. Aleshores ella va reflexionar en veu alta: Ah, és clar, quan l'escrivies potser sí que ho feies des de l'amor, però algun lector potser el llegirà des del desamor. Després d'això, va quedar que un dia em vindria a veure i que tindríem oportunitat de comentar tot això.
Una chica de me detuvo hace unos días para decirme que había leído el libro y que le había gustado. A continuaciòn me manifestó que "el poema le había llegado al corazón" (recordad que sólo hay un poema que se titula: A la deriva). En tonces me preguntó directamente si estaba escrito desde el amor o desde el desamor. Yo me quedé perplejo y le contesté: Espera, espera, que lo tengo que pensar. Recordé seguidamente el título y su contenido a grandes líneas, y le respondí: Desde el amor. Y ella añadió, reflexionando en voz alta, : Ah, claro, cuando lo escribías puede que sí lo hicieras desde el amor, pero algun lector quizás lo lea desde el desamor. Finalmente, quedó que me vendría a ver un día y que tendríamos la oportunidad de comentarlo todo.
Comentarios de María Luisa:
Acabo justamente de leer tu libro: La boda de Andrea, y te felicito sinceramente. Creo que cuanto bueno pueda decirse sobre tu obra, lo tienes perfectamente dicho por el autor de su prólogo, Enrique Vicente Añaños.
A mí, sinceramente, me ha parecido perfecto, como todo lo que tú escribes, y lleno de esa emoción propia que te ofrecieron tus amistades colombianas, cosa que efectivamente vale la pena señalar, valorando todo cuanto escribes de ese país. Además, haces partícipes de tus propias emociones, en tu relato, a tus anónimos lectores y de cuanto consideras interesante. Por mi parte, me habría gustado que hubieses podido referirte a lo que te quedaste sin conocer porque se consideraba peligroso, pues creo que habría sido muy interesante para nosotros, tus lectores.
También quiero destacar tu despedida, la parte más emotiva de la obra para mí, que podría considerarse como el adiós de un, digamos, "emigrante" que sintió tener que dejar aquel país para volver al suyo de origen.
Acabo justamente de leer tu libro: La boda de Andrea, y te felicito sinceramente. Creo que cuanto bueno pueda decirse sobre tu obra, lo tienes perfectamente dicho por el autor de su prólogo, Enrique Vicente Añaños.
A mí, sinceramente, me ha parecido perfecto, como todo lo que tú escribes, y lleno de esa emoción propia que te ofrecieron tus amistades colombianas, cosa que efectivamente vale la pena señalar, valorando todo cuanto escribes de ese país. Además, haces partícipes de tus propias emociones, en tu relato, a tus anónimos lectores y de cuanto consideras interesante. Por mi parte, me habría gustado que hubieses podido referirte a lo que te quedaste sin conocer porque se consideraba peligroso, pues creo que habría sido muy interesante para nosotros, tus lectores.
También quiero destacar tu despedida, la parte más emotiva de la obra para mí, que podría considerarse como el adiós de un, digamos, "emigrante" que sintió tener que dejar aquel país para volver al suyo de origen.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)